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La sociedad y la cultura frente a la infertilidad

La presión de formar una familia puede ser enorme, y la idea de no poder tener niños puede hacer que muchas personas sientan que han fallado.

Es fundamental reconocer que un diagnóstico de fertilidad implica una crisis. Un problema de fertilidad puede ser uno de los desafíos más difíciles con los que se llegue a enfrentar. Reconocer el problema es la clave para enfrentarlo.

Aparece la culpa y el enojo con uno mismo como por ejemplo en los siguientes pensamientos: "No debería haber esperado; esto me pasa por haber abortado; debería haber adelgazado más o haber cuidado más mi salud; no debería haber dado por hecho que tendría niños cuando quisiera “La gente puede verse atrapada en un círculo de pensamientos negativos que sólo sirven para empeorar las cosa.

Esto no significa que ambos deban necesariamente sentir lo mismo, al mismo tiempo. (Precisamente el hecho de que cada uno vive esta situación y la expresa de forma distinta suele ser una de las dificultades más comunes para las parejas con problemas de fertilidad.

Mantenerse informado es especialmente importante porque las tecnologías que hay detrás de los tratamientos son complicadas y cambian rápidamente.

Es importante entender qué está sucediendo desde el punto de vista médico para estar en condiciones de tomar decisiones bien fundadas. Es importante trabajar para fijar uno mismo los límites acerca de cuánto tiempo se está dispuesto a intentar quedar embarazada. Algunas parejas deciden desde un principio que no tomarán medidas extremas para tener un bebé. Otras invierten años y miles de dólares agotando todas las opciones de tratamiento.

Nadie puede decir cuándo se debe dejar de intentar concebir: esa es una decisión que se necesita tomar con la pareja y tu médico. Poder tener más más control sobre la vida implica pensar con anticipación hasta dónde uno está dispuesto a llegar para quedar embarazada.

Analizar qué posibilidades hay desde el punto de vista médico de quedar embarazada, decidir qué tratamientos uno no dispuesto a intentar y plantearte cuál es la meta final.

Buscar el apoyo de profesionales es de gran apoyo. La sociedad no suele reconocer el dolor que causa la infertilidad, motivo por el cual las personas que no pueden tener hijos tienden a ocultar su sufrimiento, lo que sólo sirve para aumentar los sentimientos de vergüenza y aislamiento.

La cantidad de tecnologías médicas disponibles hoy en día hace que muchas parejas sigan intentando concebir mes tras mes, y año tras año. Ser realista puede ayudar a tomar decisiones a medida que atraviesas el campo minado de emociones que crea el tratamiento.